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Preguntas frecuentes

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Preguntas Frecuentes

El racismo es una ideología basada en que los seres humanos pertenecemos a distintas razas, cuya clasificación se hace en base a características físicas y/o biológicas. El racismo postula que existen razas superiores y por ende que existen diferentes categorías de seres humanos.

La discriminación étnico-racial es un acto o manifestación específica, que se basa en la raza u origen étnico de una persona.

No lo es, los criterios para diferenciar a una persona por raza se basan en características físicas, como el color de la piel, las facciones, el color del cabello, entre otros.

A diferencia de los criterios de diferenciación étnicos, que tienen en cuenta las costumbres, prácticas sociales, indumentaria, formas de vida, lengua entre otros, y que son considerados de menor valor.

Sin embargo son dos conceptos estrechamente relacionados, pues la discriminación se basa en estereotipos y prejuicios sociales que identifican de forma negativa elementos físicos y de pertenencia cultural de las personas por pertenecer a un grupo específico.

No, no todo trato diferenciado es discriminación, por eso es necesario identificar que en la acción se den estos tres supuestos:

  • Trato diferenciado. La conducta discriminatoria se inicia cuando se aplica un trato diferenciado o desigual hacia una persona o grupo de personas.
  • Motivo de distinción étnico o racial. El trato diferenciado debe basarse en motivo prohibido, es decir que debe basarse en criterios raciales, como las características físicas de la persona o en sus hábitos, costumbres, indumentaria, símbolos, formas de vida, sentido de pertenencia, idioma y creencias relacionadas a su pertenencia a un determinado grupo.
  • Objetivo o resultado. Este tercer requisito es importante y quiere decir que el acto discriminador debe tener como consecuencia que no se reconozca un derecho fundamental de la persona o de la persona y sui derecho a la igualdad, pudiendo ser que, además, se afecten otros derechos como acceso a la salud, al empleo, entre otros.

Si se dan los tres supuestos, entonces es un acto de discriminación étnico-racial.

Si eres víctima o testigo de discriminación étnico – racial debes alertar o reportar el hecho aquí [enlace a Ponte Alerta] o denunciar a la instancia correspondiente. Conoce los pasos aquí

Si, la discriminación es un delito sancionado hasta con 3 años de pena privativa de la libertad. Por tanto, en cualquier lugar que se produzcan los hechos, incluso si se da entre particulares, toda persona víctima o testigo de discriminación puede hacer una denuncia ante el Ministerio Público o en cualquier Comisaría.

Para ello se debe contar con los medios probatorios que puedan acreditar la afectación de tus derechos.

También se puede iniciar una acción de amparo ante el Poder Judicial por la vulneración a un derecho fundamental, que es el de igualdad.

Es un agravante si la discriminación la comete un funcionario o servidor público en el ejercicio de sus funciones y la pena puede ser hasta de 4 años.

No lo es. Es legítimo reclamar la afectación a un derecho, y el Estado tiene la obligación de poner a nuestra disposición recursos efectivos que garanticen la restitución por cualquier daño causado como consecuencia de la vulneración de nuestros derechos.

La discriminación y el racismo no tienen una dirección, es decir que cualquier trato diferenciado que se base en motivos raciales es racismo y no tiene justificación. Sin embargo, existen grupos de personas que han sido históricamente discriminados y sobre los cuáles existen medidas de protección específicas en razón de la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran con motivo de su origen y pertenencia a un determinado grupo, entre ellos están las personas afro descendientes y los pueblos indígenas amazónicos, andinos.

Palabras como “cholo(a)” o “negro(a)” tienen una carga peyorativa histórica y han sido utilizadas  a lo largo de los años de forma negativa como una manifestación de menosprecio hacia las personas afro descendientes, las pertenecientes a los pueblos indígenas así como aquellas a las que se les relaciona con estos grupos humanos, sea por sus características físicas o sus usos y costumbres. Este desprecio se ha manifestado mediante la exclusión y la limitación en el ejercicio de sus derechos y la posibilidad de ejercerlos en condiciones de igualdad.

Afirmar que tales término pueden utilizarse de forma sana o incluso cariñosa, implica negar esta realidad y de alguna manera asolapar un problema social que existe y que tiene graves consecuencias en nuestra estructura social.

Asimismo, siendo que el racismo puede afectar profundamente a las personas, es importante tener presente que sus efectos no pueden ser medidos o valorados objetivamente. Es decir que, no podemos asumir que la persona no se va a ver afectada por nuestras expresiones basándonos en la intención de nuestras palabras, porque, sin perjuicio de que tengamos o no la intención de insultar o causar un daño, estamos refiriéndonos a otra persona con apelativos cargados de prejuicios y estereotipos negativos relacionados a su pertenencia a un determinado grupo humano.

Es importante hacer una reflexión al respecto, y recordar que la discriminación es un problema estructural de la realidad peruana y forma parte del imaginario común que regula nuestras relaciones sociales. Como consecuencia de ello, las manifestaciones y agresiones con contenido racista son comunes en todo espacio de interacción social.